Hoy he ido al Corte Inglés, sección libros, para hacerme con algunas adquisiciones:
-Así habló Zaratustra, de Nietzsche. Elegida por placer.
-Guerra y Paz, de Tolstoi. Elegida para trabajarla en la asignatura de Historia y Ficción.
Y...
-Ficciones, de Borges. Pero para mi enorme sorpresa no tenían NADA de Borges, en ninguna colección, editorial, ni nada de nada... ¿No os parece absolutamente bochornoso? Pues a mi sí.
Total, que me he llevado a Nietzsche y a Tolstoi, y esta misma noche he empezado Guerra y Paz, con prólogo de Eduardo Mendoza. Había una edición en tapa dura (del tamaño de uno de los dos tomos del diccionario de uso del español de María Moliner) que costaba 40 euros. Yo evidentemente me he comprado el de la modesta edición de Austral, de hoja tipo "papel de fumar". Me propongo leer la obra completa, incluido prólogo, epílogo, apéndice, notas y referencias históricas en Wikipedia, durante este puente de diciembre... Aspiro alto, lo sé, pero así ha de vivirse la vida, ¿no? Aunque, ciertamente, si pienso en Nietzsche y en su filosofía, igual no debería hacerlo... Porque él dice que debes vivir tu vida de forma que quisieras volver a vivirla infinitas veces de forma exacta... Y no sé yo si quisiera leer Guerra y Paz una y otra vez durante toda la eternidad... 1.900 páginas en 5-6 días no debe ser sano. Con hacerlo una vez ya tengo suficiente.
Ya os contaré si lo consigo.
viernes, 3 de diciembre de 2010
domingo, 21 de noviembre de 2010
Hijos de nuestro tiempo...
Esta tarde estaba algo perturbada pensando en el tema de la redacción para el profesor Gullón. Buscando un tema de los que él ha tratado en clase, sin quitarme de la cabeza los temas tratados por el profesor Álvarez, mirando los apuntes, los textos, etc., sin poder evitar sentirme ridículamente pequeña en un mundo (el actual) en el que absolutamente todo se cuestiona y no existen los "absolutos".
Ya por naturaleza propia me considero una persona que se lo plantea todo varias veces, que no doy nada por sentado, y que todo me parece relativo; pero sobre todo una persona que se siente aterrada y horrorizada por la actitud ingenua tan propia de la juventud y de la que me siento "abanderada".
Me cuesta bastante situarme en un punto definido entre los "especifistas" y los "no especifistas" con respecto a la literatura. Supongo que, como en siempre, lo más fácil es situarse en un término medio y así "mojarse" más bien poco... Pero siempre me ha parecido "de sabios" el saber reconocer que no todo es blanco o negro, y que existe toda una escala de grises casi infinita en medio. Pero creo que si me mojo hasta las rodillas, puedo afirmar que mi color sería el negro claro casi blanco... xDDDDDD No, es broma.
Si me pongo a pensarlo, hoy por hoy (no sé que pensaré dentro de 20 años, cuando sea menos ingenua), me sitúo en un punto de la periferia de la visión especifista. Sí que creo que la "literatura" existe, pero entiendo y comparto algunos puntos de la visión no especifista. El problema de si la teoría literaria crea la literatura o si la literatura ya existía antes, me parece un problema parecido a aquello de "¿qué fue antes, el huevo o la gallina?". Un círculo vicioso.
El término literatura se creó con las primeros estudios de teoría literaria, ¿no? En la antigüedad "literatura" se refería a una cosa, más tarde el término evolucionó y pasó a significar otra. Vale. Es un término complicado, cambiante, vivo y nunca absoluto, pero existe. Yo también soy un ente cambiante, fíjate, que puede que en un futuro diga lo contrario (totalmente) de lo que estoy diciendo ahora, y tendré más arrugas y el pelo blanco (o teñido mejor), pero no seré más "yo" de lo que soy ahora.
Si la intención es definir la literatura dándole carácter científico, yo ya me retiro, puesto que me parece imposible hacer una comparación entre la literatura y las ciencias exactas. ¿Qué tendrá que ver la velocidad con el tocino?
En mi opinión, lo más importante de todo esto es "teorizar". Si damos por sentado que no existe la literatura, no podremos teorizar sobre ella y de si existe o no existe, por tanto se perdería una parte importante del conocimiento. Nos empobreceríamos. Sin embargo, yo creo que esto no llegará a suceder nunca, porque siempre habrá posturas enfrentadas, opiniones opuestas sobre los temas más banales que nos podamos imaginar. Así que, supongo que, por el momento, estamos a salvo.
viernes, 15 de octubre de 2010
El futuro del libro
Hace ya algún tiempo que existe el debate sobre el futuro del libro... Algunos (más apocalípticos) dicen que con las nuevas tecnologías, el libro, tal cual lo conocemos hoy, dejará de existir, dando paso a los nuevos formatos. Otros defienden que, por el momento, no corre peligro.
Umberto Eco dijo, hace algunos años, que el libro "es el instrumento más fácil, manejable y ergonómico para transportar información" y que, efectivamente, era posible que las enciclopedias (en papel) desaparecieran, puesto que se utilizan para "consultas" más o menos rápidas, pero que siempre se leerán libros de poesía, novela o filosofía...
Lo cierto es que en esto estoy bastante de acuerdo. Un cosa es acudir a un documento en un momento puntual y otra cosa es el "ritual" de la lectura de, por ejemplo, una novela... Reconozco haberme leído en alguna ocasión un libro descargado de internet, pero siempre me ha resultado algo frío. Nunca llegas a "poseer" ese libro, no es tangible, no lo puedes oler, manosear, subrayar.
Está claro que los avances tecnológicos siempre (o casi siempre) han mejorado o facilitado nuestra vida, pero yo me quedo con una frase muy significativa de Eco: "La invención del libro es como la de la rueda o la cuchara, perfecta, no se puede mejorar".
Boom literatura latinoamericana
Primer video de una serie de 10, sobre los escritores del boom latinoamericano (sobre todo Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez y Fuentes). Me parece bastante interesante.
domingo, 10 de octubre de 2010
El Mago
Esta tarde estaba leyendo un artículo de la revista El Malpensante, titulado de la siguiente manera:
"El mago. Vida y milagros del escritor Paulo Coelho."
Y en la entrada figuraba lo siguiente:
"¿Cómo vender más de 100 millones de copias y ser traducido a 64 idiomas? El escritor brasileño, menospreciado por la crítica y beatificado por lectores y fieles, parece conocer el secreto, que nada tiene que ver con la literatura."
Un artículo bastante extenso, cargado de ironía, donde se relata el modus operandi del autor de El Alquimista. Entre otras cosas, se habla de la intensa espiritualidad que envuelve al escritor, su profunda fe, su creencia en los milagros, en los santos, sus prácticas de magia negra y exorcismos, símbolos, presagios, supersticiones, etc. También ha escrito el Manual del Guerrero de la Luz: unos textos que recuerdan a los lectores que dentro de ellos existe un guerrero de la luz, capaz de escuchar el silencio de su corazón, aceptando las derrotas sin dejarse abatir y alimentando la esperanza cuando todo parece ir en contra. Algunos lo consideran una "auténtica Biblia".
Sabiendo que los libros de autoayuda, del estilo de Coelho, ocupan amplias cuotas de mercado, una no puede dejar de preguntarse si realmente estamos todos tan necesitados de ayuda... Pero claro, después de leer este artículo, la cuestión es otra: ¿no será él quien necesita ayuda?
Aquí dejo el link al artículo, por si a alguien le interesa.
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